En el tiempo que estuve en Australia, fue muy grato darme cuenta como los Australianos muestran mucho interés por nuestra cultura, sobre los Aztecas principalmente, una de sus preguntas mas frecuentes fue, por que el Maíz es tan importante para Ustedes, al explicarle la raíz de ellos, parecían no creerme que antes el Maíz valía mas que el oro para nosotros.
Así que cuando regrese lo primero que quise fue leer un poco mas, acerca de nosotros mismos, de nuestras raíces, y me tope Con La Malinche de Laura Esquivel, Es un Libro Interesante, escrito muy a su manera con esa forma fantasiosa que tiene de ver las cosas, pero de alguna forma lo hace un poco mas fácil de llevar, me gusto aunque mi amiga Mayra me llame Cursi por leer a Laura Esquivel.
Cualquier Otra Sugerencia de Lectura de este tema, o de cualquier otro libro es bien recibida.
Cuando Malinalli conoce a Cortés asume que se trata del propio Dios Quetzalcóatl que regresa a liberar a su pueblo. Los dos se enamoran apasionadamente, pero este amor pronto es destruido por la desmedida sed de conquista, poder y riqueza de Cortés.
A lo largo de la historia de México Malinalli/Malinche ha sido conocida por su traición al pueblo indio. Pero recientes investigaciones históricas han mostrado que Malinalli fue la mediadora entre dos culturas, la hispánica y la americana nativa; y entre dos lenguas, el español y el náhuatl.
Nacida en Coatzacoalcos (1502 – 1509 )
a mujer llamada "la lengua de Cortés" o su intérprete, al nacer fue llamada Malinalli (el nombre en náhuatl para uno de los 20 días del mes mexicatl, así como para un tipo de hierba que sirve para elaborar cuerdas). También se le llamaba Malinalli Tenépal. La palabra náhuatl tenépal significa "persona que tiene facilidad de palabra, que habla mucho y con animación".
A la hora de bautizarla, un cura español le dio el nombre de Marina. Bernal Díaz, quien fuera testigo e hiciera una crónica de esta época en La conquista de la Nueva España, se refiere a ella como Doña Marina. El homónimo del nombre español, Malina, se convirtió en Malintzin (el sufijo náhuatl "-tzin" denota respeto). Cortés era conocido como Malintzin-é, porque los indígenas no podían pronunciar bien la r española, de manera que Cortés y Malintzin eran conocidos por casi el mismo nombre. Luego, al tratar de pronunciar este nombre náhuatl, los españoles cambiaron el sonido suave de tzin-é a la ch española y el resultado fue Malinche
Espero que les Guste.
















